Cómo hacer la revisión de tu barco antes del verano
Los barcos de recreo necesitan pasar una revisión completa antes de cada nueva temporada. Así se alarga la vida útil de la embarcación, se evitan averías sorpresas y reparaciones costosas y se mejora la seguridad a bordo. No obstante, es recomendable, si el barco no se va a usar durante el largo invierno, vararlo al final del verano y hacerle la revisión en ese momento, siempre en un taller especializado y servicio oficial de la marca de tu motor, que garantiza los recambios originales.
En cualquier caso, antes o después del verano, la revisión de una embarcación de recreo debe hacerse, al menos, una vez al año o cada 100 horas de navegación.
Tu barco es como tu coche: cada cierto tiempo debe ser revisado en un taller mecánico especializado y por profesionales cualificados.
Qué hay que revisar en un motor de una embarcación de recreo
A continuación detallamos qué elementos se deben verificar en el motor de un barco de recreo en cada revisión anual:
- Cambio de aceite
- Filtros de combustible
- Bujías
- Ánodos
- Bomba de agua
- Dirección
- Hélice
En el caso de motores intrabordas hay algunos elementos más que examinar y/o cambiar por el mecánico especialista, por ejemplo: impulsor de refrigeración, correas auxiliares, circuito de refrigeración, prensaestopas o cierre de eje y alineación motor-eje.
Y en el caso de motores intra-fueraborda hay que revisar también los fuelles y el sistema trim.
Más elementos que deben pasar la revisión en un barco de recreo
El motor de una embarcación es el elemento clave a revisar pero no el único. En una inspección completa hay que comprobar también:
- El sistema eléctrico. Eso implica las baterías y los bornes, las luces y los equipos electrónicos como sonda, GPS, AIS o el molinete eléctrico, entre otros.
- El combustible. Hay que buscar y eliminar la presencia de agua por condensación, revisar los filtros y los manguitos.
- Los elementos de seguridad. Hay que asegurarse que tenemos todos los artículos que obliga la ley a llevar, según el tipo de barco y que los que tienen fecha de caducidad, como bengalas y extintores están dentro de su plazo de utilización. No hay que olvidar nunca llevar un chaleco salvavidas por cada tripulante.
- La cubierta. Es recomendable revisar los cabos y defensas, hacer una limpieza general y tartar las superficies con productos específicos, como jabones biodegradables o imprimación y aceite especial para superficies de teka.
- El casco. Es necesario una revisión para detectar una posible entrada de agua, verificar la válvula de fondo y aplicar el tratamiento antifouling.
¿Hay que varar el barco para hacer la revisión?
Muchos de los elementos del barco pueden chequearse en el agua. Sin embargo, siempre es recomendable varar el barco anualmente.
Hay elementos cuyo desgaste solo se detecta cuando la embarcación está en seco. Por ejemplo, un daño en la hélice debido a un golpe. Otros problemas, como la osmosis del casco solo se ven fuera del agua.
Además, si el barco no se va a disfrutar durante una larga temporada como el invierno es especialmente recomendable tenerlo en seco, sobre todo si navegas en agua salada, que es especialmente corrosiva.
En el caso de que invernes tu embarcación es aconsejable hacerle la revisión nada más vararla. Así, si surge alguna reparación que requiere tiempo, tienes todo el invierno para hacerla. Y cuando se acerca la nueva temporada, justo antes de echarla de nuevo al agua, solo quedaría aplicar el tratamiento de antifouling.
Los talleres náuticos profesionales, que ofrecen un servicio de mantenimiento integral e invernaje aplican el procedimiento de: varada, revisión completa, invernaje y últimos detalles antes de volver al agua. Es la mejor forma de garantizar que no habrá averías imprevistas y costosas en el momento disfrutar de nuevo de tu barco. Y recuerda siempre, que hay que acudir a un taller especializado y servicio oficial de la marca de tu motor.