Ahorra en el mar: trucos para reducir el consumo de combustible de tu barco
El combustible es una parte destacada del presupuesto que destinamos a nuestro barco anualmente. Para ahorrar combustible es clave un buen mantenimiento de la embarcación y establecer ciertos hábitos y costumbres a la hora de navegar.
Cada barco tiene un gasto de combustible diferente. Este dependerá del motor y del tamaño de la embarcación. Un barco de entre cinco y seis metros y un motor de 115 cv puede gastar de media entre 13 y 15 litros/hora.
En cambio, un barco de unos 8 metros de eslora y un motor de 200cv puede consumir alrededor de 20 ó 24 litros/hora.
No obstante, estas cifras de consumo de combustible son aproximaciones, que parten de la base de que las embarcaciones tienen un adecuado mantenimiento anual.
Además, en el consumo de un barco también influyen otros factores como la velocidad, la carga o el viento.
Trucos definitivos para ahorrar combustible
Para ahorrar algo de combustible durante la navegación, hay algunos trucos y costumbres que se pueden poner en práctica. Son los siguientes:
- La velocidad es el elemento que más influye en el consumo de una embarcación. A mayor velocidad, mayor consumo. Lo ideal para reducir el consumo es mantener una velocidad de crucero. Cada vez que se fuerza el motor se dispara el consumo.
- El trim del barco debe emplearse correctamente. Este sistema está pensado para que el barco navegue en paralelo al agua, optimizando su velocidad y consumo. Si se hunde mucho la popa o la proa del barco, el motor trabaja más y el consumo de combustible crece.
- Distribuye la carga en el barco correctamente. Una vez más se trata de que el barco navegue en paralelo al gua. Si se reparte bien el peso por la embarcación, la velocidad será mayor con un menor esfuerzo del motor.
- Mareas y tiempo. Hay que tener en cuenta el tiempo que va a hacer y las mareas. Navegar contra corriente y de proa al viento, aumenta el consumo de combustible.
- Las hélices. Hay que revisarlas de vez en cuando para asegurarse de que no tienen muescas, golpes o están sucias. Una hélice dañada o descuidada también hace crecer el consumo de combustible.
- Revisión del motor. Hay que hacer las revisiones anuales del motor en un taller oficial. Si el motor está cuidado, se ahorra mucho consumo de combustible y se evitan averías mayores. Un buen mantenimiento es la mejor garantía de un consumo eficiente.
- El mantenimiento del casco. Una obra viva llena de escaramujos frena enormemente el barco y para llevar una velocidad adecuada hay que forzar mucho el motor. El casco debe estar limpio y para ello anualmente se debe hacer el tratamiento antifouling para evitar la adherencia de verdín y caracolillos.
Cuánto combustible debo llevar en el depósito
Aunque estos trucos sirven para ahorrar combustible, nunca hay que escatimar a la hora de repostar para salir a navegar. Siempre hay que cumplir la llamada regla de los tres tercios, que recomienda llevar lo suficiente para cada uno de los viajes de ida y vuelta y un poco más.
Por ejemplo, si tu barco consume 20 litros la hora y vas a hacer una travesía de tres horas de ida y tres de vuelta, debes zapar con 90 litros de combustible como mínimo: 30 litros para la ida, 30 para la vuelta y 30 más para imprevistos, tales como un repentino temporal que obligue a modificar la ruta.
En cualquier caso, es muy importante conocer el consumo medio habitual de un barco. Así, si este se dispara podrás detectarlo pronto y consultarlo con tu taller náutico de confianza.