Invernaje: por qué hay que sacar el barco del agua durante el invierno
Cada año cuando acaba la temporada conviene invernar el barco si no se va a usar durante un largo periodo. El agua salada y el ambiente marino son muy abrasivos y deterioran las embarcaciones si están paradas mucho tiempo. El invernaje comprende la revisión de todos los elementos del barco, del motor y la limpieza.
El primer paso del invernaje de una embarcación es la limpieza de la obra viva, es decir, los fondos para quitarle las algas, caracolillos y escaramujos. Con el paso del tiempo empiezan a oler mal, cuesta mucho sacarlos y dañan el casco.
El siguiente paso es comprobar el arranque del barco, hacer las pruebas de motor y verificar sus niveles, además de examinar la batería y el circuito eléctrico. También hay que revisar el tanque de combustible.
Por último, pero no menos importante para garantizar un mantenimiento adecuado, está la limpieza en profundidad de la cubierta, incluida bañera, tambuchos, asientos, colchonetas, toldos, lonas y elementos de inoxidable.

El agua salada y el ambiente marino son muy abrasivos y deterioran mucho los colores, el tapizado, las cremalleras de las colchonetas y demás elementos del barco si este no se usa durante el largo invierno.
Por eso cuando acaba el verano, si la embarcación no va a volver a disfrutarse hasta que regrese el buen tiempo, lo recomendable es el invernaje, que se hace imprescindible cuando se navega por agua salada.
Cuánto cuesta invernar un barco
El precio del invernaje de una embarcación varía en función de la eslora y de si se contrata un servicio completo. Por ejemplo, un barco pequeño puede guardarse en un patio o garaje pero si no tenemos espacio o la embarcación es muy grande se hace necesaria una nave donde dejarla.
Más allá del coste anual del invernaje, hay que evaluar los beneficios globales. El invernaje de una embarcación asegura la conservación óptima del casco, del motor y demás componentes, alargando su vida útil y evitando reparaciones costosas.
El invernaje garantiza que cuando llegue la nueva temporada no aparezcan averías con las que no se contaban. Antes de poner de nuevo el barco en el agua solo hay que cargar la batería, hacer una limpieza superficial, comprobar el funcionamiento del motor y pintar la obra viva.
¿Y si disfruto de mi barco todo el año?
Si dejas el barco en el agua todo el año, hay que arrancarlo y ponerlo en funcionamiento cada 20 o 30 días. Eso incluye salir a navegar unas pocas millas y recargar la batería varias veces el tiempo que está sin actividad.
No obstante, siempre hay que sacar el barco una vez al año para efectuar todos los mantenimientos y limpiar con suficiente antelación al verano, por ejemplo, en abril.